¿Te ha pasado alguna vez el pensar que sabes todo lo que necesitas saber sobre alimentación, pero no logras implementarlo de forma constante? El famoso “Yo me sé la teoría, el problema es la práctica”. Al hablar de comer sano también hay falsas creencias.
Cuando se trata de tener una mejor alimentación, ya sea para mejorar tu peso o tu salud, tienes que aprender. Pensar que “ya lo sabes todo” te puede estar impidiendo progresar. Después de todo, si realmente supieras todo lo que necesitas saber, ¿Por qué te resultaría tan difícil poner en práctica esos conocimientos? Te resulta difícil porque, en realidad, te falta saber:
- Qué comer, pero no en general sino en función de tus propias necesidades, de tus gustos, tu presupuesto, tu dinámica diaria, etc.
- Lo que necesitas mejorar de tu alimentación (cuál es tu punto de partida, qué aspectos necesitan mejoras y en qué orden implementarlas).
- Cómo poner en práctica esos cambios en tu día a día, de una forma que te resulte sencilla y sostenible.
- Por qué es importante hacerlo y qué resultados esperar, para que tengas motivación y gestiones inteligentemente tu energía y tu esfuerzo.
Si lo supieras todo, estarías implementándolo. Porque saber comer sano no se trata solo de tener información (“saber qué”). Sino de aprender a alimentarte de forma diferente a como lo haces ahora (“saber hacer”). También de reflexionar sobre lo que eso implica en tu vida (“saber ser”).
Es común escuchar a personas que dicen que lo saben todo sobre dietas. Solo porque han hecho todas las dietas del mundo o porque leen muchísimos blogs. O quizás siguen a muchos influencers. En realidad, esta postura te impide aprender lo que te hace falta para que esas informaciones se hagan una realidad en tu vida. No hacer lo que “sabes que deberías” hace que te recrimines constantemente por creerte incapaz de lograr lo obvio.
¿Sabes comer sano?
Si entiendes de lo que te hablo y, sobre todo, te identificas con ello, ¿Qué tal si haces un pequeño acto de humildad y aceptas que, en realidad, no lo sabes todo sobre comer sano y cuidarte, y que aún te quedan cosas por aprender? Por ejemplo: ¿Comes todos los alimentos que tu cuerpo necesita, en las cantidades correctas? Tal vez no sabes a ciencia cierta cuáles son esos alimentos, cómo comprarlos o prepararlos, ni cuáles son las cantidades ideales para ti. Te propongo que, de ahora en adelante, cuando veas una oportunidad de aprender algo sobre alimentación y vida sana, en lugar de descartarlo pensando “Bah, eso ya lo sé”, te preguntes “¿Qué podría aprender de esto?”.
La investigación en ciencia nutricional y comportamiento humano avanza rápidamente. Cada día aprendemos algo nuevo sobre lo que significa comer sano. Los efectos de los distintos alimentos en nuestro cuerpo y las formas más efectivas de cambiar nuestros hábitos. Ni siquiera los expertos lo sabemos todo. Estamos re aprendiendo constantemente. Piensa siempre que, si tu alimentación actualmente requiere mejoras y no te produce los resultados que deseas (a nivel de tu peso, de tu salud, tu productividad, tu energía, tu manejo emocional, etc.), ¡es que aun te queda por aprender!
Y no te preocupes, que aceptar con humildad lo poco que sabemos es en realidad una puerta abierta a un futuro mejor. Así podrás ser capaz de hacer los cambios que deseas en tus hábitos, porque habrás entendido que eso es, también, parte del aprendizaje.
Te invito a comenzar con mi Manual “El ABC para Adelgazar”, que puedes descargar gratuitamente.
Maricarmen Grisolia
Ver también Jugo verde

